Wedding planner: ¿es una buena idea?

Wedding planner: ¿es una buena idea?

Lo primero que hay que entender es qué es una wedding planner. Es simplemente la encargada en una empresa que te facilita la organización de la boda.

Organizar una boda puede resultar realmente agotador y difícil, por eso, hay quien prefiere contratar a una persona que se ocupe de todo: flores, invitados, comida, mesa, photocall…etc.

 

Pero, ¿es una buena idea?

a rasgos generales, contratar a una wedding planer es una buena idea porque te alivia del estrés y la presión de la organización de todo lo que engloba la ceremonia. Sin embargo, no está al alcance de todas las personas.

La cuantía en la contratación dependerá de cuán grande sea la boda.

Por ejemplo, una boda media (digamos que unos 100 invitados y la celebración en una iglesia o juzgado), costará aproximadamente unos 1.500 euros. Sin embargo, una boda catalogada como grande podría llegar a costar unos 3.000 euros. Esto significa que una wedding planner encarecerá el coste final de la boda en un 5%.

 

 Ventajas de una wedding planner 

La principal ventaja es delegar el trabajo y el estrés en otra persona que además, cuenta con una experiencia previa y por lo tanto, no le será tan difícil como a ti misma.

Por otro lado, la baraja de opciones que una wedding planner puede mostrarte en cuanto a invitaciones, bodas o cualquier otro tema de la boda, es algo que raramente tu podrás conseguir, puesto que una wedding planner cuenta con algunos contactos más que tú debido a que ese es su trabajo.

 

Contratar a una wedding planner actualmente está de moda pero es que además, es una opción muy cómoda  e interesante.

 

En cuanto a las desventajas,

el mayor contra es el elevado coste de la contratación de ésta, puesto que si lo organizas por tu cuenta te ahorrarías ese dinero. 

Otras de las desventajas es que al delegar toda tu confianza en otra persona, puede causarte cierto grado de ansiedad o preocupación al no controlar tú misma la organización. Hay personas que definitivamente están hechas para controlar y organizar todo ellas mismas y son incapaces de delegar ningún trabajo en otra persona que no sean ellos. Para estas personas, por lo tanto, sería inimaginable contratar a una organizadora de bodas.

 

En cuanto a las desventajas de la wedding planner, solo podíamos mencionar las dos anteriores, pero, en cambio, las ventajas siguen sumando:

 

Te podrás beneficiar de su disponibilidad: la persona encargada de organizar tu boda no solo sabe la oferta y demanda del mercado nupcial, si no que además, estudiará y buscará precios alternativos a los que encuentre, dándote siempre, un abanico de opciones más o menos económicas.

Su capacidad de adaptación es otro punto importante a destacar. Muchas veces tenemos muchas ideas en la cabeza pero somos incapaces de ponerlas en práctica porque no sabemos cómo, porque no contamos con las herramientas o porque no tenemos del todo claro qué es lo que queremos. Sin embargo, la organizadora de bodas es una persona intuitiva en lo que a bodas se refiere y siempre podrá entender lo que deseas y lo que no y adaptar tu boda a ello.

 

Creo que la contratación de una wedding planner, aunque aumente el presupuesto, es una alternativa perfecta para lidiar mejor con los nervios y el estrés que conlleva la organización de la celebración. 

Decidas lo que decidas, siempre será lo correcto a sí que ¡ánimo!.

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